La Santa Muerte, historia, velaciones, ofrendas, altares, agradecimientos y más

Un poco de historia sobre la Muerte

La devoción a la Santísima Muerte es de una enorme antigüedad y se remonta a tiempos prehistóricos. En todas las culturas, la muerte es una entidad espiritual que cumple con su cometido.

  • En la cultura griega, la muerte se personificaba como la parca, que cortaba con su guadaña la vida de todo lo existente. En la cultura hindú era Kali, la diosa de la destrucción.
  • En la cultura egipcia, compartía este privilegio con Isis y Osidis, una reina de la magia y de la resurrección y otra la guardiana del mundo de los muertos.
  • Los obreros creían que el ángel que cegaba la vida se llamaba Azrael, un ángel de color marrón, al cual le estaba permitido tanto defender los infiernos para rescatar el alma de los condenados, como pasar entre los demonios inadvertido y remontar la dimensión oscura para llevarlos a la luz.
  • Los aztecas identificaban a la muerte con un dios, al que no solamente le estaba sometido todo lo vivo, sino también las calamidades, las hambrunas, las pestes y también podía declarar o evitar estas.
  • La cultura maya, practicó su culto a la muerte dándole una enorme importancia e incluso llegando a tallar en su honor las famosas calaveras de cristal con una técnica que todavía se desconoce de una enorme perfección y que sin duda sirvieron para practicar sobre ellas los rituales de sangre. Kisin, el apestoso, Yum kimil y Un Ahau eran los dioses de la muerte de la cultura Maya. En la mitologia Maya, es el Dios y Rey Xibalbá el inframundo, descrito como un esqueleto cadaver con el rostro de jaguar o búho, adornado con campanas.
  • En la cultura cristiana y pese a que no figuraba en ningún santoral, en todos los devocionales y prácticas populares siempre ha operado como una personificación con personalidad propia y con una cierta voluntad, y una cierta capacidad de decisión sobre la vida en este mundo. Cuando los evangelios dicen a Jesús vencedor de la muerte, se hace referencia en los textos originales a ésta con la denominación de la entidad, así como en los textos griegos y no como un fenómeno, simplemente ligado al cese de la vida.

Cultura Mexicana de la muerte

La tradición ha perdurado hasta nuestro días, especialmente en lo que denominados culto mexicano. También en la santería afrocubana se habla de quien tiene el poder de abrir o cerrar los caminos, incluido el de la vida a todos los mortales.

La veneración y la cultura de la muerte, derivada de los sacrificios humanos, ha sido compartida por los celtas con el día de los muertos. Y en la tradición cristiana con el día de los muertos o difuntos, que se celebra en todas las culturas entre los días 31 de octubre y 1 de noviembre. En este corto recorrido la muerte no es sólo un fenómeno biológico, sino también algo espiritual ligado a una personificación con identidad propia y voluntad y capacidad para decidir en determinados ámbitos.

Santa Muerte velacione

Nos centraremos en la devoción mexicana, la que ha perdurado hasta la actualidad. En esta cultura la muerte ha sido elevada a Santa, reclamando el lujo de penetrar en el panteón cristiano que la iglesia le niega a reconocerle. Pero la cuya devoción, cada vez más en crecimiento, ha llegado a constituirse en cofradías, iglesias, templos y lugares de veneración y que la costumbre y las tradiciones se han llenado de todo un contexto mágico y rituales.

Según los devotos de la Santísima Muerte, a esta le está sometido el poder sobre todo lo que vive y todo lo que muere. También el trancar o desatrancar los caminos en salud, dinero, amor y suerte. También proteger a los fugitivos de la justicia y a los perseguidos por la ley y el orden. Puede proteger y guardarlas puertas del inframundo, otorgar la salud, curar la enfermedad, traer prosperidad y fortuna y alejar los enemigos de quienes le hacen sus rezos y son sus devotos. de la misma manera, la muerte puede destruir cualquier tipo de maleficio o brujería. Puede operar en linea blanca o en linea negra, pero si se le invoca para una sola petición o para una petición negativa o de manera injusta, siempre se cobrará del vivo esta, o bien sobre su persona, o bien sobre sus bienes, o salud o fortuna, o bien sobre la vida de sus seres queridos.

Personificación de la Santísima

Santa Muerte ritualA la santa Muerte se la personifica como una mujer vestida con una larga túnica hasta los pies, que apenas tapa sus pies o descarnados huesos. Deja sus manos huesudas al descubierto, así como sus pies descalzos. Lleva como atributo en su mano derecha una bola de cristal, que simboliza su poder sobre el mundo y todo lo que vive. Y a su mano izquierda, una guadaña de ciega, para cegar o cortar la vida. Y a su lado un búho. Y bajo sus pies y montada sobre ellas, 9 calaveras. Y bajo el búho una frasca, cargada con la cara de la muerte. Los chamanes que preparan la muerte para ritual, deben preparar esta metiendo la carga o bien taladrando la estatuilla en su interior, tierra de al menos un cementerio o preferentemente de nueve, y otras 9 tierras de tumbas antiguas y recientes, además de introducir en su interior maíz, azúcar. Y en ocasiones, cuando se personaliza una carga de sangre, procedente del sacerdote que va a operar o trabajar con ella, bastando unas gotas para completar la carga, que deberá seguidamente ser cerrada y sellada convenientemente, y un pergamino conteniendo en su interior la oración que le es propia, el cual será sellado con lacre y 9 nudos de lana negra que se han envuelto 9 veces en el cilindro de oración.

Preparación del Altar

Santa Muerte oracionesSe debe preparar al altar en un lugar alto, destinado únicamente a ello. Debe tener un lecho blanco o tela de lino, sobre el que descansará la estatua y debe estar orientado siempre al oeste. A sus pies estarán las 9 calaveras que puede llevar incorporada la estatua o bien compradas o preparadas con sangre y migas de paz. Pintadas de color blanco y negro. También se colocará a sus pies, 9 monedas de cara y de plata o plateadas, que simbolizarán su poder para traer la riqueza. Un incensario de metal para quemar sus carbones e inciensos, un vasito para añardirle su alcohol y ofrenda líquida y un vaso de agua lleno hasta la mitad sobre cuyos bordes y en posición vertical y sin invertir, descansará una cruz que no tenga cristo ni figura, simbolizando que Jesús pasó por la muerte y fue bendecida por el en la resurrección.

Una vez que se ha preparado convenientemente el altar que debe estar presidido por la denominada muerte blanca, pueden acompañar a esta otras muertes de diferentes colores con diferentes propósitos, roja, verde, dorada, azul, dorada, violeta, negra y, por supuesto, la muerte blanca, hasta un total de 7. Pudiendo todas ellas compartir el mismo altar, o bien una de ellas, la blanca, ser la figura y las demás estampas enmarcadas, y estando debidamente ritualizadas estas, pueden pasárselas demás bajo los pies de la blanca que lleva su carga y su preparación y en este caso las demás trabajan como personificación de la anterior.

Oración universal de la Santísima muerte

La oración universal de la Santísima muerte, reza de esta manera:

Muerte querida de mi corazón, escucha mi plegaria.

Así como dios te hizo eterna e inmortal, con tu gran poder sobre todo lo creado

Yo te ruego y te suplico humildemente que des paz, protección

A mi, a mi casa, a mi hogar y a mis seres queridos

Y rompas y voltees todos los malos trabajos y malefios de mis enemigos

Y especialmente te ruego…

(y ahí se le pide la rogativa en especial que se solicita, y todo ello por el poder que Dios te ha concedido. Se rezan seguidamente tres padres nuestros.)

Inciensos

Santa Muerte ofrendasEl incienso más fuerte y más deseado como ofrenda a la Santa Muerte, es la denominada resina de copal, que es un incienso mesoamericano que se obtiene con facilidad en tiendas de santerías, también en droguerías. Se trata de una resina de un árbol, del árbol de copal. También se usa el denominado incienso de la Santísima Muerte, que también se usa como polvo de la Santa Muerte, el cual debe de contener tres partes de rosa roja seca, dos partes de incienso, una parte de ruda y para algunos rituales se usa también una pequeña parte de polvo de la entrada del cementerio y polvo de la puerta de salida. También se utilizan en algunos rituales el tabaco rubio o el tabaco negro quemados en el quemador de incienso.

Ofrendas

Las ofrendas a la Santa Muerte varían. Siempre la Santa Muerte debe tener su agua cuando se usa el ritual de la cruz en agua, y un vasito de  ron oscuro de caña o ron añejo. Podemos ofrendarle también chocolate líquido, café negro aromático. También podemos ofrendarle vino rojo. Sus frutas preferidas son las moras o frutas del bosque, las manzanas rojas troceadas, las uvas rojas, las cuales hay que dejar a sus pies hasta que comiencen a pudrirse. Nunca hay que ofrendarle sangre, recordarlo bien, salvo los sacerdotes de su culto que deben ofrendar la suya propia.

Para rezar a la Santa Muerte se aconseja posarse frente al altar con el pecho desnudo, seamos hombres y mujeres. Si son mujeres se aconseja, aunque lleves el pecho desnudo, hacerlo con un pañuelo negro, de tal manera que cubra tu cabeza en señal de respeto.

Velaciones

 

Las velaciones a la Santa Muerte y sus peticiones se aconsejan que sean hechas por números impares, una, tres, cinco, siete o nueve. En caso de que sean nueves ya sabemos que estamos hablando de una novena. Siendo el número 9 el preferido de la Santa Muerte es conveniente continuar el ritual durante 9 días consecutivos, no importando en absoluto el calendario lunar, pero sí las horas y los días, pues esta debe de ser invocada cuando se pone el sol, entrada la noche o antes del amanecer, en martes o sábado, aunque el ritual y las velas se terminen durante el día. Si se trata de una novena continúen durante los nueve días aunque hayan empezado un martes o un sábado. Las velas aconsejables son siempre las blancas, las cuales deben de vestirse adecuadamente con aceite de rosa, aceite de enebro, de incienso, de ruda o bien de oliva, girasol y/o manteca. Y se deben despolvorear con polvos de plata o plateados. No obstante, se aconsejan las siguientes velaciones:Santa Muerte historia

  • Velas blancas: para paz y tranquilidad, prosperidad de la casa y protección
  • Velas rojas: asuntos del amor
  • Velas verdes: para asuntos de justicia, exámenes, pruebas o problemas judiciales
  • Velas moradas: para alejar a todos los enemigos
  • Velas doradas: para asuntos de dinero y para atraer fortuna y suerte, a veces mezcladas con polvo de plata o blancas con polvo de plata y oro
  • Velas marrones: para causas imposibles, cobrar deudas o atrasos. O bien para pedir la liberación de un alma atormentada, o bien la salida del purgatorio de un alma en pena.
  • Velas azules: para todos los asuntos relativos a la salud y curación de las personas.

Agradecimiento a la Santa Muerte

Una vez cumplida la petición, debemos de dar una limosna a un pobre consistente en la entrega en una puerta de la iglesia de 9 monedas de cobre, o bien dejar estas en la puerta de la iglesia sin más. No olvidemos olvidar que según la tradición la Santísima Muerte es el cuarto poder del cielo, y que debe de ser tratada con devoción y respeto y recibir una vez que es aposentada en la casa, las atenciones correspondientes, aunque no le pidamos nada en concreto, debiendo de mantener al menos su altar en condiciones, retirar las ofrendas caducadas y agradecerle diariamente, o bien con oración diaria o con una vela blanca sus favores.

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Fuente: Eugenio Gregorio

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