Altar de la Santa Muerte para el hogar

A continuación veremos la forma en que se prepara correctamente un altar para la santa muerte, el cual se ubican en el hogar no permitirá realizar todas las operaciones  y mantener un contacto directo con nuestra niña blanca.

Ingredientes:

• 1 imagen de la Santa Muerte en color hueso
• 1 mantel blanco
• 1 vaso de agua
• 1 Cristo o cruz (al gusto personal)
• 1 cajetilla de cigarros
• 3 manzanas rojas (jugosas)
• 1 cucharada de miel
• 1 florero
• 4 claveles rojos
• 1 copa que contenga ron, tequila o jerez
• 1 trozo de pan integral
• 1 racimo de plátanos domésticos
• 1 cenicero nuevo

¿Cómo se prepara el altar a la Santa Muerte para el hogar?

Lo primero que debemos realizar esa búsqueda de un lugar que sea propicio y adecuado para establecer nuestro altar de la Santa muerte. Es conveniente que la zona en la cual ubicaremos a la santísima se encuentre cercano a la puerta de ingreso a la casa, si esto no es posible que sea en alguna habitación del hogar.

Tenemos que colocar la repisa y sobre ella un mantel, en la parte central ubicaremos a nuestra santa muerte. Al lado de la santa muerte tiene que haber un vaso con agua y por detrás del mismo la Cruz.

Las tres manzanas y la copa de vino deberán ir a un lado del vaso con agua. Lo que se requiere es que se distribuya los plátanos, la miel, los cigarros y el pan integral de manera tal que abarquen espacio en el altar. Es conveniente que los cigarros estén encendidos y los mismos eran uno para ti y otro para la niña blanca. Este último se dejara a un lado de la santa muerte y se dejara con mucho cuidado cuando se termina el ritual en un cenicero. Luego se ponen las flores en un florero al lado de la figura de la niña y, posteriormente, se prende la veladora. Se reza un Padre Nuestro y la oración correspondiente, la cual viene en la veladora. Cuando todo esto está listo se continúa con la petición que responde a la necesidad que estamos sufriendo en la vida. Es necesario realizar esta petición con mucha fuerza, con mucha entrega y total compromiso con la santa muerte, y con nosotros mismos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *